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  • La importancia de este ensayo surge de la violencia

    2018-11-13

    La importancia de este ensayo surge de la violencia que acaece en mi ciudad: Ciudad Juárez. Este es el espacio geográfico en el que me coloco como académica feminista para escribir de problemas muy concretos que suceden en mi entorno. Y, como ya lo he S63845 cost dicho en otras ocasiones, no encuentro mejor argumento para resaltar la importancia de investigar el caso de Ciudad Juárez, y de ahí trasladarme a otros espacios geográficos que se hallan en la misma situación, que la cita que hace Giorgo Agamben de Soren Kierkegaard “La excepción explica lo general y se explica a sí misma. Y si se quiere estudiar de verdad lo general, no hay sino que mirar a la excepción real” (Agamben 2006: 29). Hace años que esta ciudad explica lo general y se explica a sí misma. El tema de análisis es de suma importancia, ya que Ciudad Juárez se convirtió en el epicentro de esta lucha y en el más claro ejemplo del fracaso de una estrategia dual frontal/beligerante/guerrera una segura/benefactora/caballerosa para emprender la lucha contra la delincuencia y garantizar la protección de la sociedad. Es la ciudad que representa “el punto culminante de un proceso de deshumanización y de industrialización de la muerte” (: 25), lo que la convierte al mismo tiempo no sólo “en un caso de estudio, sino en un estudio para muchos casos” (Payán 2011: 132). Es la ciudad que fue testigo de las palabras del entonces Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien declaró: “Iniciamos la Operación Conjunta con el objetivo de fracturar y desmantelar las redes operativas, logísticas y financieras de los grupos criminales [...] Demostraremos que ningún grupo criminal será capaz de resistir la fuerza del Estado mexicano” (Rodríguez 2008). Es la ciudad que atestiguó las falacias de estas palabras frente a la “maquinaria del miedo” (: 308), del discurso de los poderes fácticos a través de los que dejaron en cadáveres, escuelas, iglesias, bardas, televisoras, internet, edificios públicos, etcétera. Es la ciudad que atestiguó la forma en que los grupos criminales, organizados y desorganizados, resistieron la fuerza del Estado, aniquilándose entre ellos mismos y sometiendo a Septum un segmento considerable de la población a otros crímenes violentos, contra su persona y contra su patrimonio, como son: la extorsión, el secuestro, el pago por el incendio de negocios, el robo de vehículos con violencia, la violencia sexual contra las mujeres, las agresiones a transexuales, la desaparición de niñas, mujeres (véase fotografía 1) y hombres, el incremento del feminicidio (). Así como también, juicios sumarios extralegales difundidos a través de las televisoras o del internet, la entrada de los comandos a los hospitales para aniquilar a sus rivales heridos y el desplazamiento de sus habitantes hacia otras ciudades de México, hacia Estados Unidos o dentro de la misma ciudad. Es la ciudad que tiene un número todavía no revelado, en su totalidad y oficialmente, de huérfanas y huérfanos, viudas y —en menor medida— viudos, y padres y madres sin hijas e hijos, producto de los ajustes de cuentas y daños colaterales, y donde “[c]ada familia resuelve el duelo como puede o como culturalmente le fue enseñado” (: 55). Es la ciudad a la que se le dice que la estrategia del Operativo Conjunto Chihuahua era el precio que tenía que pagar porque “todos somos y fuimos culpables de esta descomposición social” (), y porque quienes murieron andaban en o les tocó Por último, es importante resaltar que, ante las diferentes expresiones de la violencia que vivimos en Ciudad Juárez, “la muerte es uno de los personajes principales del reparto y reaparece en cada acto” (: 65). Por otro lado, la muerte violenta es uno de los indicadores más confiables para medir el grado de violencia que las sociedades experimentan. Asimismo, nos permiten indagar quiénes mueren y quiénes viven, quiénes garantizan su vida o permiten su muerte, y cómo se construye una identidad comunitaria a través de la indefensión de las víctimas o la incapacidad del Estado para evitar que se aniquilen entre ellos o proporcionarles una política para que lo hagan.